La alimentación es uno de los pilares fundamentales del bienestar de un conejo. Y aunque muchas personas asocian inmediatamente su dieta con el pienso, el pienso no debería constituir la base de la alimentación de un conejo adulto sano.
El heno de buena calidad debe estar disponible durante todo el día.
Aporta fibra y favorece tanto el funcionamiento digestivo como el desgaste natural de los dientes.
También pueden formar parte de su dieta diferentes verduras y hojas aptas para conejos.
Lo recomendable es introducir nuevos alimentos progresivamente y observar cómo los tolera.
El pienso puede complementar la dieta, pero normalmente se ofrece en cantidades controladas.
Elige uno formulado específicamente para conejos y evita mezclas llenas de semillas, cereales coloreados o ingredientes que permitan seleccionar únicamente lo que más les gusta.
Nunca debe faltar acceso a agua limpia y fresca.
Revisa diariamente tanto el recipiente como la cantidad que consume.
La fruta y otros alimentos más ricos en azúcar deben reservarse para cantidades pequeñas y momentos puntuales.
Una alimentación basada principalmente en heno, vegetales adecuados y agua ayuda a mantener unas buenas rutinas nutricionales.