Una estantería, la parte superior de un armario o el punto más alto del rascador. Si convives con un gato, seguramente hayas comprobado que los gatos disfrutan de los lugares altos.
No es solamente curiosidad.
Una posición elevada permite observar lo que ocurre alrededor sin estar en medio del movimiento de la casa.
Para muchos gatos esto resulta especialmente cómodo.
Los lugares altos les permiten descansar sin que otros animales o personas pasen constantemente junto a ellos.
Por eso pueden convertirse en auténticas zonas de refugio.
Un punto elevado puede ofrecer:
Puedes utilizar árboles para gatos, estantes preparados para ellos o superficies estables a diferentes alturas.
Asegúrate de que pueda subir y bajar con facilidad y de que ningún elemento pueda volcarse.
Crear espacios verticales puede aumentar enormemente las posibilidades de exploración dentro de casa.