Una caja de cartón, encima de una pila de ropa, dentro de una mochila o incluso en el lavabo. Si convives con uno, probablemente te hayas preguntado por qué los gatos duermen en sitios raros teniendo camas mucho más cómodas disponibles.
Para ellos, esos lugares pueden tener bastante sentido.
Los gatos suelen sentirse cómodos en espacios pequeños o parcialmente cerrados.
Una caja, por ejemplo, les permite descansar en un lugar donde se sienten protegidos y pueden controlar lo que ocurre alrededor.
Una pila de ropa, una manta o determinados rincones de casa pueden conservar muy bien la temperatura.
Por eso algunos lugares aparentemente extraños pueden resultar especialmente agradables para dormir.
Si tu gato se tumba habitualmente sobre tu ropa, mochila o prendas recién utilizadas, el olor familiar puede hacer que ese lugar le resulte cómodo.
Los gatos están constantemente investigando su entorno.
Si encuentran un lugar tranquilo, caliente y seguro, pueden convertirlo rápidamente en uno de sus rincones favoritos.
Así que si tu gato ignora su cama para dormir dentro de una caja, probablemente él tenga sus propias razones para preferirla.