Algunos perros pueden tener un juguete durante meses y otros consiguen destrozarlo en cuestión de minutos. Si tu perro rompe y se come los juguetes, elegir correctamente lo que le das es especialmente importante.
Morder, tirar y sacudir objetos forma parte del juego de muchos perros.
El problema aparece cuando comienza a desprender y tragar partes del juguete.
Trozos de tela, plástico, goma, cuerdas o relleno pueden convertirse en un riesgo si los ingiere.
Ten en cuenta:
Un juguete apropiado para un perro pequeño puede no ser seguro para uno con una mordida muy potente.
No esperes a que estén completamente destruidos.
Si aparecen piezas sueltas, roturas importantes o partes que pueda tragarse, es mejor retirarlos.
Cuando estrene uno, observa cómo interactúa con él.
Esto te permitirá saber rápidamente si es adecuado o si intenta destrozarlo para comerse partes.
Ningún juguete es completamente indestructible, así que la supervisión sigue siendo una de las mejores medidas de seguridad.