Encontrar arena alrededor del arenero es bastante habitual, pero si tu gato saca demasiada cantidad, puede haber algún motivo detrás. El tamaño del arenero, el tipo de arena o la limpieza pueden influir mucho.
Tu gato necesita espacio para entrar, girarse y escarbar cómodamente.
Si el arenero es demasiado pequeño, es más fácil que termine lanzando arena fuera mientras intenta cubrir sus necesidades.
Lo ideal es elegir un arenero suficientemente amplio para que pueda moverse sin dificultad.
No todos los gatos tienen las mismas preferencias.
El olor, la textura o el tamaño del grano pueden hacer que una arena resulte incómoda. Si escarba de forma excesiva o parece incómodo, puede ser interesante probar otro tipo de arena hasta encontrar una que acepte mejor.
Los gatos suelen ser muy exigentes con la higiene.
Retirar los residuos diariamente y mantener el arenero limpio puede hacer que lo utilice de una forma más cómoda y tranquila.
Puedes probar con algunas medidas sencillas:
Cada gato es diferente, así que observar sus hábitos te ayudará a encontrar la solución que mejor funcione en casa.