Si convives con un conejo, probablemente hayas descubierto que casi cualquier objeto de casa puede convertirse en algo interesante para roer.
Pero un conejo que muerde cables o muebles no lo hace para molestarte.
Los dientes de los conejos crecen continuamente.
Por eso necesitan desgastarlos mediante una alimentación adecuada y teniendo acceso a elementos seguros que puedan roer.
Los conejos utilizan la boca para investigar su entorno.
Un cable, una esquina de madera o una alfombra pueden resultar especialmente atractivos si están a su alcance.
Intenta:
Castigar al conejo no elimina su necesidad de roer.
La mejor opción es proteger aquello que pueda resultar peligroso y ofrecerle alternativas adecuadas.
Un espacio preparado para él hará que pueda explorar con mucha más seguridad.